¿Es la moda la que define lo que lleva la sociedad o la sociedad la que dictamina la moda?
junio 18, 2021

Conoce a Beatriz Berrú: la esencia detrás de Mil Colores

Especial: Mujeres que se Ponen los Pantalones.

“Antes de que Mil Colores estuviera aquí como lo conocemos, existió en los sueños de una niña de 12 años.” Desde temprana edad, mostró una personalidad fuerte y decidida, una mujer que se puso los pantalones.

Beatriz Berrú es la persona detrás de un sueño hecho realidad, abrió Mil Colores en 1979, en la ciudad de Quito, entre memorias, risas y nostalgia nos cuenta el camino que recorrió para dar vida a su negocio, una historia de tenacidad y perseverancia que transformó su vida y la de su familia.
El día de la entrevista Beatriz, comúnmente conocida como la sra. Bachita por sus clientes, nos recibió con cariño, igual que lo hacía cuando ellos llegaban al local. Nos ofreció un rico té y para quienes tenemos la suerte de conocerle, sabemos que negarse a una tasa resulta irresistible. Nos sentamos en el comedor de su casa, donde siempre recibe a sus visitas y por la ventana se veía la fuerte lluvia de Quito, que además nos acompañó durante toda la entrevista.

Le contamos que se trataría de preguntas breves, que queríamos conocerla a ella y su trayectoria a través de la empresa y sonreída dijo “bueno comencemos.”

1. ¿Cómo nació la idea de volver tangible el sueño de Mil Colores?

Al terminar de escuchar la pregunta, Beatriz no pudo evitar sonreír y después de un largo suspiro respondió: Cuando uno piensa y cree en un proyecto para futuro, yo pensé: ¿qué puedo hacer? Yo podía atender un negocio de textiles porque lo hice desde muy temprana edad con mis padres y dije, pues eso es lo que puedo, empezaré poco a poco. Viendo como es el entorno en el que actualmente me desarrollaba, porque yo me desenvolvía en un pequeño poblado de la provincia de Loja y ahora pretendía abrir un negocio en la Capital de la República. Entonces era diferente en todo sentido, hasta en clima, todas esas cosas venían a mi mente, dije “primero yo tengo que aprender un poco”, tengo que ver a qué me dedico, qué línea puedo aumentar o disminuir o eliminar, por eso es que mi pequeño proyecto al comienzo era como un bazar que tenía de todo un poco y al seleccionar me quedé con los textiles e insumos para la confección.

2. ¿Qué cree que hace de Mil Colores una empresa diferente a las demás?

Tomando la tasa de té entre sus manos, dio un sorbo y con una mirad de confianza nos dijo:

La apertura que hay en el local para oír a las personas y decirles con claridad, certeza y paciencia lo que en realidad ellas necesitan, sin afán de una cosa lucrativa sino de que el cliente salga satisfecho. Vender cosas que necesiten y puedan adquirir, ese es otro punto, porque hay veces que mucha gente les muestra lo más caro. Se trata de darle lo que el cliente de verdad requiere, sobre todo que no vaya a perjudicar, ni al cliente ni a la persona que vende.

No me gustaba que un cliente se vaya pensando que ya compró de más, para mí era súper importante que se vaya satisfecho y que regrese. Ese cliente siempre volvió, y por lo general regresó acompañado, trayendo a más personas. Mi lema siempre era tratar a los demás con la misma amabilidad con la que quería ser tratada.

3.Abrir la primera tienda debió ser algo muy especial ¿Qué sintió al ver el primer local funcionando?

En esta pregunta, Beatriz nos dejó percibir algo de ese sentimiento que afloró al ver el primero de sus locales en funcionamiento.

Me sentí feliz y bien. Dije “ahora estoy viendo los frutos.” Dos años luché tenazmente para conseguir clientela, pero luego la satisfacción de inclusive saber que cuando por algún motivo de retraso no abría el almacén, me llamaban, me buscaban y me decían que me están esperando para irme a comprar ¡Esa era una satisfacción indecible!

4. Sabemos que Mil Colores es una empresa familiar y que va de generación en generación. ¿Cuál fue el primer consejo que le dio a María Beatriz (su hija) con respecto a la empresa?

Con la mirada profunda y palabras llenas de cariño, como si estuviera reviviendo lo que algún día le dijo a María Beatriz, compartió con nosotros:
Yo lo primero que le dije a mi hija fue, mira aquí hay este negocio que yo lo he luchado muchísimo, como ves está en marcha y esto va a crecer más. Si tu deseas tienes primero que prepararte, se necesita preparación, pero siempre quiero que sea solo si tú lo deseas. Te recibo con los brazos abiertos, qué mejor que quieras ayudarme, tu sabes que este negocio es de la familia.

La honradez en fundamental, le dije que jamás quede mal con ninguna persona que le haya prestado ayuda en cuanto a temas del negocio. Luego, con los clientes, cada equivocación es un aprendizaje, le repetía: “no temas decirme cuando te pase algo”.

Darle esa confianza a mi hija de que si se equivoca no tenga miedo de avisarme, porque siempre va a tener mi apoyo. Ella se asustaba y en alguna ocasión me dijo “mami ya te perjudiqué”, a lo que yo le contesté: “no te preocupes, no hay necesidad de hacerlo, mejor vamos a aprender”. También le decía: “me encanta que veas que hay que ser cuidadosa al realizar un pedido, revisar mucho, darse cuenta bien y escuchar antes de decidir y hablar. Esa es la mejor manera de entender.”

5. ¿Qué legado dejó a su familia con su gestión en Mil Colores?

Beatriz pudo describir su legado haciendo memoria, tras recordar algunas de las historias detrás de su gestión:
Dejé un legado de lucha, trabajo, tenacidad y de no dejarse vencer ante las nuevas dificultades que pueden aparecer en el día a día. Yo creo que ellos (sus hijos) han crecido en un ambiente de ver el esfuerzo, ser tenaces en lo que se proponen, pienso que las personas que están hoy al mando de la empresa tienen todas esas herramientas para seguir en la batalla que cada vez es más competitiva, con nuevos retos por cumplir.

Conocer la historia nos ayuda a comprender el presente, todo ese trabajo y constancia de años ahora han dado sus frutos, Beatriz es una mujer llena de tenacidad y coraje. En cada pregunta de la entrevista recalca los valores que han caracterizado su personalidad y la de su empresa, eso es lo que la convierte en una persona tan especial. Queríamos dar este espacio a quien dio vida a Mil Colores, conocer las diferentes etapas de su vida y entenderlas como un proceso de evolución que nos llena de aprendizaje. Era inevitable no poder compartir un extracto de su vida con sus queridos clientes, ustedes, nuestros lectores.

Realizado por: Estefanía jiménez y Abigail Castro x Mil Colores

Conoce a Beatriz Berrú: la esencia detrás de Mil Colores

Especial: Mujeres que se Ponen los Pantalones.

“Antes de que Mil Colores estuviera aquí como lo conocemos, existió en los sueños de una niña de 12 años.” Desde temprana edad, mostró una personalidad fuerte y decidida, una mujer que se puso los pantalones.

Beatriz Berrú es la persona detrás de un sueño hecho realidad, abrió Mil Colores en 1979, en la ciudad de Quito, entre memorias, risas y nostalgia nos cuenta el camino que recorrió para dar vida a su negocio, una historia de tenacidad y perseverancia que transformó su vida y la de su familia.
El día de la entrevista Beatriz, comúnmente conocida como la sra. Bachita por sus clientes, nos recibió con cariño, igual que lo hacía cuando ellos llegaban al local. Nos ofreció un rico té y para quienes tenemos la suerte de conocerle, sabemos que negarse a una tasa resulta irresistible. Nos sentamos en el comedor de su casa, donde siempre recibe a sus visitas y por la ventana se veía la fuerte lluvia de Quito, que además nos acompañó durante toda la entrevista.

Le contamos que se trataría de preguntas breves, que queríamos conocerla a ella y su trayectoria a través de la empresa y sonreída dijo “bueno comencemos.”

1. ¿Cómo nació la idea de volver tangible el sueño de Mil Colores?

Al terminar de escuchar la pregunta, Beatriz no pudo evitar sonreír y después de un largo suspiro respondió: Cuando uno piensa y cree en un proyecto para futuro, yo pensé: ¿qué puedo hacer? Yo podía atender un negocio de textiles porque lo hice desde muy temprana edad con mis padres y dije, pues eso es lo que puedo, empezaré poco a poco. Viendo como es el entorno en el que actualmente me desarrollaba, porque yo me desenvolvía en un pequeño poblado de la provincia de Loja y ahora pretendía abrir un negocio en la Capital de la República. Entonces era diferente en todo sentido, hasta en clima, todas esas cosas venían a mi mente, dije “primero yo tengo que aprender un poco”, tengo que ver a qué me dedico, qué línea puedo aumentar o disminuir o eliminar, por eso es que mi pequeño proyecto al comienzo era como un bazar que tenía de todo un poco y al seleccionar me quedé con los textiles e insumos para la confección.

2. ¿Qué cree que hace de Mil Colores una empresa diferente a las demás?

Tomando la tasa de té entre sus manos, dio un sorbo y con una mirad de confianza nos dijo:

La apertura que hay en el local para oír a las personas y decirles con claridad, certeza y paciencia lo que en realidad ellas necesitan, sin afán de una cosa lucrativa sino de que el cliente salga satisfecho. Vender cosas que necesiten y puedan adquirir, ese es otro punto, porque hay veces que mucha gente les muestra lo más caro. Se trata de darle lo que el cliente de verdad requiere, sobre todo que no vaya a perjudicar, ni al cliente ni a la persona que vende.

No me gustaba que un cliente se vaya pensando que ya compró de más, para mí era súper importante que se vaya satisfecho y que regrese. Ese cliente siempre volvió, y por lo general regresó acompañado, trayendo a más personas. Mi lema siempre era tratar a los demás con la misma amabilidad con la que quería ser tratada.

3.Abrir la primera tienda debió ser algo muy especial ¿Qué sintió al ver el primer local funcionando?

En esta pregunta, Beatriz nos dejó percibir algo de ese sentimiento que afloró al ver el primero de sus locales en funcionamiento.

Me sentí feliz y bien. Dije “ahora estoy viendo los frutos.” Dos años luché tenazmente para conseguir clientela, pero luego la satisfacción de inclusive saber que cuando por algún motivo de retraso no abría el almacén, me llamaban, me buscaban y me decían que me están esperando para irme a comprar ¡Esa era una satisfacción indecible!

4. Sabemos que Mil Colores es una empresa familiar y que va de generación en generación. ¿Cuál fue el primer consejo que le dio a María Beatriz (su hija) con respecto a la empresa?

Con la mirada profunda y palabras llenas de cariño, como si estuviera reviviendo lo que algún día le dijo a María Beatriz, compartió con nosotros:
Yo lo primero que le dije a mi hija fue, mira aquí hay este negocio que yo lo he luchado muchísimo, como ves está en marcha y esto va a crecer más. Si tu deseas tienes primero que prepararte, se necesita preparación, pero siempre quiero que sea solo si tú lo deseas. Te recibo con los brazos abiertos, qué mejor que quieras ayudarme, tu sabes que este negocio es de la familia.

La honradez en fundamental, le dije que jamás quede mal con ninguna persona que le haya prestado ayuda en cuanto a temas del negocio. Luego, con los clientes, cada equivocación es un aprendizaje, le repetía: “no temas decirme cuando te pase algo”.

Darle esa confianza a mi hija de que si se equivoca no tenga miedo de avisarme, porque siempre va a tener mi apoyo. Ella se asustaba y en alguna ocasión me dijo “mami ya te perjudiqué”, a lo que yo le contesté: “no te preocupes, no hay necesidad de hacerlo, mejor vamos a aprender”. También le decía: “me encanta que veas que hay que ser cuidadosa al realizar un pedido, revisar mucho, darse cuenta bien y escuchar antes de decidir y hablar. Esa es la mejor manera de entender.”

5. ¿Qué legado dejó a su familia con su gestión en Mil Colores?

Beatriz pudo describir su legado haciendo memoria, tras recordar algunas de las historias detrás de su gestión:
Dejé un legado de lucha, trabajo, tenacidad y de no dejarse vencer ante las nuevas dificultades que pueden aparecer en el día a día. Yo creo que ellos (sus hijos) han crecido en un ambiente de ver el esfuerzo, ser tenaces en lo que se proponen, pienso que las personas que están hoy al mando de la empresa tienen todas esas herramientas para seguir en la batalla que cada vez es más competitiva, con nuevos retos por cumplir.

Conocer la historia nos ayuda a comprender el presente, todo ese trabajo y constancia de años ahora han dado sus frutos, Beatriz es una mujer llena de tenacidad y coraje. En cada pregunta de la entrevista recalca los valores que han caracterizado su personalidad y la de su empresa, eso es lo que la convierte en una persona tan especial. Queríamos dar este espacio a quien dio vida a Mil Colores, conocer las diferentes etapas de su vida y entenderlas como un proceso de evolución que nos llena de aprendizaje. Era inevitable no poder compartir un extracto de su vida con sus queridos clientes, ustedes, nuestros lectores.

Realizado por: Estefanía jiménez y Abigail Castro x Mil Colores

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